martes, 2 de noviembre de 2010

No soy esa quiltra que se queda cuidando a su cachorros en la caja de cartón, esperando a que venga un cualquiera con su afán de buena gente a tirarle un pedazo de su solidaridad.

No quiero decir que soy esa quiltra que va al choque o aquella que va a la moneda para que la esterilicen o pongan su rostro en el diario de mañana nombrándola el quiltro del bicentenario.

Soy esa quiltra cualquiera de la esquina,  que sigue las ruedas de cualquier wea que se mueva, que rompe las bolsas de grandes tiendas para comer lo que sobra de la mierda, de esa que dicen que saben bien. Soy esa quiltra que jura lealtad a sus amigos can que andan con el poto caído y con huéspedes en el lomo, soy esa quiltra que jura lealtad a los que me dan un pedazo de pan e incluso juro lealtad a aquel que me patio cuando estaba preña, pero no me pidas fidelidad porque esa se las doy a aquellos que me dejaron a mi, yo todo chiquitita, toda carencia, toda muertita en mi, a ellos les seré fiel, a ellos les mostrare los dientes de perra envenenada, juro fidelidad a los perros que a mi me juran fidelidad y amor cuando yo ando en época de amor. 

A ti  te juro lealtad como la quiltra se lo jura al vagabundo borracho abrigándole los pies y escuchando sus historias por la noche. A ti te juro lealtad abrigándote la espalda, rozando los cuerpos por carencia, por miedo al frío y  no a la soledad.

Juro decirte mi amore las noches posibles. Seré leal al  quemar las yemas, a matar las pulgas que me pegaste, a no dejar registro a la mañana siguiente, a enredarme en tu cuerpo todas las noches posibles como la enredadera de la pared. Pero también seré leal al despertar y volver a ser la quiltra del barrio, pasear con otros perros y que los dog Lover me deseen como la vieja cuica desea al varonil de gran herramienta de la contru.

Nunca, pero nunca me pidas fidelidad, solo lealtad. Ya?




PD: en trabajo y con grandes faltas...lo siento

sábado, 23 de octubre de 2010


Vacía y aun sale semen de entre mis piernas
Lengua partida
Sangre sobre sangre

Los labios bien rojos
Para dejarte un arco iris

Vacía y aun sale sangre de entre mis piernas
Mancho tu cuerpo como pedro
Mancho tus sabanas del colo colo

Lengua partida
Lengua partida por la copa rota que me diste para beber vino

Sangre sobre sangre
Entre mi lengua y tus entrepiernas




 



viernes, 8 de octubre de 2010

se busca

Mí madre siempre me pregunta donde esta esa niña obediente y buena que fui. Anoche decidí buscarla comenzando por interne donde puse un aviso que decía: Busco niña de 10 años, pecosa, obediente, de cuerpo frágil, le gusta jugar a las bolitas. Su madre la busca la desesperadamente. Se extravío en la casa celeste de la esquina. Cualquier cosa informar en la misma casa.

Luego de esto mí madre me preguntó donde está esa niña honesta y tierna. Por tanto, nuevamente publique un aviso de las mismas características, pero le agregue honesta y tierna.

A la mañana siguiente desperté y ¡ya no volaba!; esto me asusto mucho, ya que lo único entretenido de dormir era poder volar con mis zapatillas con luces. Me puse a mirar al techo buscando a Mary Poppins y no la encontré, tampoco encontré al gato detrás del ratón que estaba al lado izquierdo de la pared, y fue así como no encontré a varios personajes que estaban en las murallas y techos de mi casa.

Después de todas estas pérdidas me fui a la imprenta donde trabaja mi primo mayor y le entregue un último cartel para que lo multiplicara.

Se busca

Niña de 10 años, se llama Karla.
Se extravío en la casa celeste de la esquina.

Características: Vuela, olvida nombres, de cuerpo frágil, pecosa (incluso en los labios), no le gusta la leche, le gusta jugar con los perros y su hermano, no miente, cree en Dios, tiene una cicatriz en la ceja izquierda y muchos piojos.

Si la encuentra haga el favor de avisar en la casa celeste de la esquina a Karla niña de 21 años que no vuela y odia a su hermano. Esta la busca desesperadamente.

Ya ha pasado una semana de haber pegado los carteles en todos los negocios del barrio incluido colegios, consultorios y carabineros. No ha llegado respuesta alguna exceptuando un globo amarillo que traía una nota diciendo “maldita bastarda”.

Preguntando llegue al remitente de este globo amarillo, era ni mas ni menos la niña de 10 años que vivía en mi cuarto escondida en el closet. La conversación no fue muy larga, solo me dijo que me pusiera aquel vestido de marinera que mi “papá” me había mandado desde muy lejos, que sólo la soñara soñando como volaba.